Estrategias para aprovechar la tecnología informática
Al dejar de lado inversiones para innovar en TI, las empresas desechan oportunidades de obtener ventajas competitivas, modificar radicalmente reglas de juego o lograr ambas cosas.Todos saben que invertir en tecnología genera ventajas significativas en materia de competencia. Pero, hoy, en muchas compañías los responsables de TI deben luchar contra el prejuicio, común entre los otros ejecutivos, de que su tarea no tiene nada que ver con inversiones e innovaciones, porque los directores financieros comenzaron a recortar gastos en tecnología informática según criterios administrativos.
Recientes investigaciones indican que las organizaciones deberían manejar inversiones en TI como lo hacen con las financieras, discriminando sus riesgos en bajos, medios o altos. En condiciones normales, la mayor parte de una inversión en TI tendría que dedicarse a mantener o mejorar aplicaciones básicas del negocio, sistemas para afrontar regulaciones, correo electrónico y servicios en la Web. Son todas funciones de bajo riesgo.
Un adicional debería contribuir a ganar la actual competencia en el sector. Estas inversiones ayudan a bajar costos o elevar productividad respecto de los rivales. Suponen, pues, ventajas competitivas.
Lo más arduo es manejar tipos de inversiones con alta relación riesgo/resultados. Vale decir, capaces de generar cambios, abrir mercados u ofrecer nuevos productos o servicios sustancialmente distintos, más atractivos. Al diferenciar el manejo de estas categorías, las compañías pueden conducir sus operaciones diarias de TI en forma más efectiva, mientras destinan inversiones, específicas pero limitadas a nuevas tecnologías.
Tipos de management en TI
La TI normalmente, se maneja o por proyectos o bien por unidades de negocios. En el 1er caso, la aprobación de nuevos proyectos depende, entonces, de su potencial como fuentes de ahorros o de negocios. A la inversa, las compañías que adoptan un modelo por carteras pueden dirigir algunas colocaciones hacia innovaciones que las ayuden a penetrar en otros mercados o modificar reglas de juego en los existentes. Esta opción permite a los gerentes articular planes claros y asumir cierto grado de riesgo a cambio de ventajas competitivas.
Una importante banca inversora de Europa occidental adoptó una estrategia de cinco años para equilibrar la cartera TI en tres clases. Para seguir en carrera, racionalizó aplicaciones eliminando más de veinte, redujo duplicaciones o complejidad y normalizó hardware y sistemas operativos. Además, creó capacidad de recuperación luego de desastres, para proteger el negocio.
La estabilidad general subió 15% en aquel lapso. Los proyectos orientados a mejorar velocidad, fiabilidad y eficiencia en transacciones redujeron al mismo tiempo errores automatizando el flujo de datos entre clientes. El modelo por cartera de inversión permitió, también, crear capacidad TI para innovar, modificando reglas de juego o, aun dentro de ellas, ofrecer mejores servicios.